El 24 de septiembre de 1989 visitó la isla el Real Madrid, en medio de una enorme expectación. Después de una temporada en la hoguera de la Segunda División, el equipo consiguió recuperar la máxima categoría y, de la mano de Llorenç Serra Ferrer, encaraba la temporada repleta de hambre e ilusión. Corría la cuarta jornada y el ambiente en el vetusto Lluís Sitjar era impresionante. Recuerdo estar en la grada del fondo Norte, en compañía de mi padre, luchando codo con codo con el resto de aficionados, por supuesto de pie, tratando de divisar de cerca a las estrellas del Real Madrid. El partido no pasó a la historia por su brillantez (finalizó con empate sin goles), pero sí será recordado por muchos mallorquinistas gracias al impecable marcaje que sufrió el delantero mexicano Hugo Sánchez, que prácticamente ni olió la pelota en todo el encuentro. El autor de ese marcaje fue Esteve Fradera, un central formado en la cantera del FC Barcelona y que había aterrizado en la isla procedente del CE Sabadell. Con el paso de los años, Fradera debe figurar en mayúsculas como uno de los mejores centrales en la historia de nuestro Club.

Esteve Fradera formó parte de la plantilla del Real Mallorca durante cuatro temporadas (1989-1993), en las que jugó un total de 142 partidos de Liga y marcó 5 goles, dejando una huella imborrable por su profesionalidad y gran compromiso con el Club y con la ciudad. De hecho, muy pronto se convirtió en uno de los capitanes del equipo, por detrás de Ezaki Badou o Ángel Pedraza. En su primera temporada en la isla (1989/90), la prestigiosa y veterana revista Don Balón le incluyó en el equipo ideal de la Liga y lo eligió como el mejor defensa central de todo el campeonato, una prueba inequívoca de sus prestaciones, habida cuenta de la dificultad que implica ese reconocimiento jugando en un equipo de perfil medio-bajo como el Mallorca. De hecho, en algunos momentos llegó a sonar su nombre como futurible de la selección nacional, aunque finalmente no llegó a ser citado en ningún partido. Tras ese ilusionante estreno, la segunda temporada fue la de su consagración. Después de un inicio un tanto titubeante, el equipo reaccionó y protagonizó una segunda vuelta espectacular, culminada con el acceso por primera vez en la historia del Club a la final de la Copa del Rey. Después de esa temporada, el nombre de Fradera empezó a figurar en las quinielas de fichajes de alguno de los equipos más importantes de la Liga, pero su gran apego a la isla provocó que decidiera permanecer en el Mallorca.

Sin embargo, la temporada 1991/92 significó un nuevo y fatídico descenso a Segunda División. El equipo notó de forma muy acusada las bajas de jugadores como Nadal, Del Campo o Marcos, así como las “fugas” de Ezaki y Parra una vez iniciada la Liga. La irregularidad fue la nota predominante y, en el caso particular de la defensa, Fradera tuvo que compartir la posición de central con demasiados jugadores (Serer, Villena, Herrera, Sergi López …), lo que impidió tener la regularidad necesaria que se había conseguido los dos años precedentes. A pesar del descenso de categoría, Fradera decidió capitanear el intento de regreso a la máxima categoría, pero lamentablemente el equipo no consiguió su objetivo, a pesar de contar con una plantilla terriblemente competitiva y de ocupar una de las dos primeras posiciones durante casi toda la Liga. Finalmente, una fatídica e inexplicable derrota en casa frente al Villarreal en la penúltima jornada (que provocó la ira del entonces presidente, Miquel Dalmau, así como el cese de Serra Ferrer como máximo responsable técnico) provocó que el Mallorca tuviera que jugar la lotería de la promoción frente al Albacete Balompié, que se decantó del lado manchego. Precisamente Albacete sería el destino de Esteve Fradera la temporada siguiente, después de la dolorosa decisión (tanto para él como para la afición barralet) de tener que abandonar la isla.

El verano de 1995 fue uno de los más movidos de la historia reciente del Real Mallorca. Bartolomé Beltrán (a través de la sociedad Vitaplanning) adquirió la mayoría de las acciones del club (hasta entonces propiedad de Miquel Dalmau), prometiendo a la afición un ambicioso proyecto que pasaba por conseguir rápidamente el ascenso a la máxima categoría. Para ello, revolucionó el mercado y cambió el aspecto de la plantilla casi al completo, con la Liga ya empezada y con un entrenador (José María Irulegui) que no daba crédito a tanto cambio. Entre los muchos futbolistas que fueron aterrizando en la isla, uno llamó poderosamente la atención por el efecto llamada que iba a provocar entre el mallorquinismo: Esteve Fradera volvía a su casa para volver a liderar un nuevo proyecto. La ilusión entre el mallorquinismo era absoluta, se pasó de un proyecto austero y conformista a otro en el que volvía a hablarse de la palabra “ascenso”. Sin embargo, después de un vaivén de futbolistas, ni el equipo logró subir esa temporada ni Fradera pudo recompensar todo el cariño recibido, ya que sólo pudo jugar dos partidos, debido a una inoportuna lesión en el talón de Aquiles que le obligaría a abandonar los terrenos de juego. De esta forma finalizaba la relación entre el Real Mallorca y Esteve Fradera, un futbolista capital en la historia de nuestro Club, un central completísimo y uno de los profesionales más íntegros que han defendido nuestro escudo por los campos de España. Uno de esos cracks anónimos, nada amigo de los focos ni de la gomina, pero comprometido al cien por cien con el Club y con la ciudad. Para los que no tuvieron la oportunidad de seguirlo ni de verlo jugar, vendría a ser casi un clon de nuestro capitán actual (Nunes), es decir, esa clase de futbolistas que, por desgracia, están en peligro de extinción…

Escrito por obiku78 que por unos problemas con blogger no lo ha podido publicar él

3 comentarios:

  1. Gran artículo. Están menos valorados por los exitosos años recientes, pero tuvieron un gran trabajo y alcanzaron la final de copa del 91. Un mérito increible.

    Quiza mereció una convocatoria de la Selección, pero todos sabemos lo dificil que es que te llamen si no estan en un equipo de primera linea...

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  2. La verdad es que sí buen artículo , no conocía a este gran jugador . Gracias por la información .
    Saludos.

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  3. Ezaki-Sala-Vulic-Fradera-García Cortés. Una línea defensiva de lujo que fue la menos goleada de la temporada 1989/1990. Ni siquiera el Real Madrid de los récords (104 goles) fue capaz de marcarnos más de 1 gol.

    La verdad es que Fradera fue uno de mis primeros ídolos como jugador, por su compromiso con el club y su profesionalidad.

    Aquí un enlace de lo que yo escribí sobre él en su día en mi blog:

    http://soydelmallorca.blogspot.com/2009/10/esteban-fradera.html

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