Jonás Gutiérrez, futbolista argentino nacido el 1983, empezó su carrera futbolística por recomendación médica. Sufrió una parálisis total en la parte izquierda del cuerpo y le recomendaron hacer ejercicio. Lo que más solía hacer eran carreras, ganando varios premios, de ahí su gran característica, la velocidad. Comenzó su carrera profesional jugando en el Vélez Sársfield donde pronto se ganó el apodo del "galgo" por su velocidad y su forma de correr. Tras ganar el torneo de Clausura de 2005, donde destacó como jugador, llegó a Europa para jugar en España, en el RCD Mallorca.

En aquel entonces Cúper era el entrenador, el cual no llegaría a acabar la temporada, viniendo después Gregorio Manzano. Vicente Grande era el presidente. En un principio su fichaje no levantó muchas expectativas, su carta de presentación era la velocidad.

Militó en el Mallorca durante tres temporadas ofreciendo un rendimiento excelente. No era un goleador pero el esfuerzo que hacía por el equipo era brutal. Con su entrega y dedicación se ganó el respeto de la afición y un hueco en la alineación titular. Y es que, si algo caracteriza a este jugador, es su actitud, no daba nunca un balón por perdido.

Un momento anecdótico, y que seguro muchos de vosotros recordaréis, es la celebración que hizo al marcar el 2-1 en un partido contra el Osasuna. Tras marcar un golazo hizo la celebración de spiderman poniéndose una máscara y lanzando telarañas.

Su última temporada en el Mallorca fue la mejor, se convirtió en internacional y causó el interés de otros equipos. Aquella temporada el equipo se quedó a un punto de jugar la UEFA. Debutó con la selección Argentina en un amistoso contra Francia y posteriormente jugaría el mundial de Sudáfrica de 2010 a las órdenes de Maradona.

Finalmente recaló en la Premier, fichando por el Newcastle. El Mallorca recibió 2,6 millones de euros y la ficha del jugador aumentó considerablemente. Su primera temporada no fue muy buena, el equipo descendió y Jonás pasó mucho tiempo en el banquillo. Pero el conjunto inglés volvió a la máxima categoría y ahí fue cuando el galgo empezó a triunfar. Ahora, con casi 29 años, ha alcanzado un gran nivel jugando en la élite del fútbol inglés.

Xavier Fornés 

2 comentarios:

  1. Madre mía cómo corría por la banda... el primer año era nefasto, el segundo explotó

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